Creo que no hay mejor tema para re-inaugurar éste blog que los Oscares: los amados, los odiados, los justos e injustos premios de la Academia Norteamericana de Artes y Ciencias Cinematográficas.
Una cosa es indudable, la inminencia de la premiación le cambia el pulso a la pésima cartelera nacional, que desde hace más o menos seis, siete semanas exhibe y re-exhibe lo mejor de muchos meses: obras de Martin Scorsese, Woody Allen, Clint Eastwood, Steven Spielberg, Alexander Payne, David Fincher, Terrence Malick… casi no se puede creer. Y de verdad que no es poca cosa, sobre todo después de la sequía del verano y de las agoreras predicciones sobre la extinción del cine (y el mundo).
Vamos por partes. Lo más destacado para México, ya lo saben, es la nominación a mejor actor para Demián Bichir por su trabajo en A Better Life: cuando la vi hace meses me sorprendió por la mesura de su trabajo, sin la habitual exageración y fantochada de los Bichir; realmente parecía otro actor, seguramente tuvo que ver mucho el director que le ajustó la rienda actoral.
Y de esta forma le ganó la nominación a monstruos como Leonardo DiCaprio que una vez más hizo una gran creación en J. Edgar de Clint Eastwood y al mismo Ryan Gosling que está espectacular en Drive.
Cuando se estrenó A Better Life ya se hablaba que podría merecer una nominación y ésta es realmente su premio, Demián Bichir difícilmente ganará, pero a partir de ahora podremos verlo —si su ideología se lo permite— en los papeles para los «latinos», ya está para la próxima de Oliver Stone, llamada Savages; y se rumora que podría estar en alguna de las próximas de James Bond, ahora que la franquicia ha sido salvada.
La otra posibilidad para un mexicano es justa, merecida, y lleva todas las de ganar: por quinta ocasión Emmanuel “El Chivo” Lubezki está nominado a mejor (cine)fotografía por The Tree of Life y como es costumbre su trabajo es fastuoso, de un poder brutalmente etéreo, consiguió dominar los elementos… la luz y el tiempo para darle esa dimensión espiritual… mística, a la cinta de Malick.
Recorro la lista de películas y no encuentro una sola, cuya factura le pueda pelear en todos los niveles y con tal poder la magnificencia alcanzada, quizá sólo Caballo de Guerra se le puede aproximar en fuerza. Mi deseo y predicción es que “El Chivo” lo ganará. Aplaudiré de pie y con toda la alegría del mundo al maestro Lubezki cuando recoja su premio. Momento histórico para México y para la cine-fotografía.
Hasta hace algunas semanas la mejor película era una carrera parejera entre The Artist/El Artista y The descendants/Los decendientes, ambas auténticas obras de arte. La primera un vuelco a la raíz misma del cine a su emoción primera; la segunda una notable disquisición sobre la estirpe y la vida imperfecta, tal cual…imperfecta.
Pero Hugo/La invención de Hugo Cabret tuvo un cierre muy fuerte y cabe la posibilidad de que pueda superarlos por el lado ciego con sus mismos argumentos, es decir, Hugo como The Artist es un homenaje al cine y como The descendants está tremendamente bien contada, la pelea está buena, veremos qué pasa.
Mi apuesta es para The Artist, pero si gana Hugo estaré también muy contento, reitero… hace muchas entregas que no teníamos tantas y tan buenas películas nominadas, y trabajos tan buenos en todas las líneas: grandes actuaciones, estupenda cine-fotografía, mezcla de sonido colosal, edición exacta, cortometrajes de una factura impecable, todo, todo muy bien.
Regresando a los premios, las demás categorías casi están cantadas, casi; y me guardo mis predicciones para la tradicional quiniela, pero seguramente habrá sorpresas y me la arruinarán… como cada año. Dos cosas son seguras:
Una, que ésta ceremonia será más divertida bajo la batuta experta de Billy Cristal, que ha dado grandes momentos para la historia de la ceremonia, la conoce y seguramente le imprimirá un mejor ritmo. Al demonio con el raiting “joven”, los que seguimos este evento somos un público aparte, es lo primero que deben entender los organizadores.
Dos, la gran triunfadora de la noche será Francia, presencia viva y referencia en muchas de las películas, cuna de éste noble arte, seguramente algunas estatuillas irán para allá... pero pase lo que pase los grandes ganadores serán el cine y su gente, después de una sequía veraniega y otra temática, el panorama pinta bien y para mejorar, como esas nubes que fotografió Lubezki, llenas de bendiciones y misterios…
Disfruten… Feliz fiesta del Oscar.
Enrique López T.