martes, 26 de julio de 2011

Cinq(1): Amor desde una barandilla y una 'alcohoba'

I.
Difícil no–regresar.
Difícil no–resolver el acertijo.
Difícil no–sincopar en los sitios donde faltas.

Se comprende entonces, la gravedad de tener sólo un cuerpo y arder en muchos.

II.
Difícil no–ir.
Difícil no–contribuir con el misterio.
Difícil no–silenciar el tiempo donde estás con este fuego marítimo que ahoga.

Se confunde entonces, el sueño del agua con la realidad del fuego dentro del alma.

III.
Hoy veo que al destino le falta imaginación: repite jugadas.
¿O será que la reincidencia, la recaída es el propio destino?

De nuevo me dejaste tirado sobre mi tristeza
sobre una hojarasca mojada de cerezas y vodka podrida.

IV.
Los cuerpos se alegran con la promesa del paraíso allá en la tierra.
El esplendor anuncia su regreso.

V.
Rivalizas en todo con mi tristeza,
entonces: 
¿cómo no alegrarme por los tristes del mundo?

Red
 E.L.T.

martes, 19 de julio de 2011

Agua, llovizna, lluvia, aguacero…

Agua, llovizna, lluvia, aguacero…
Cataclismo sin cargo.

Cerrándome con ácido la vía de escape
abrieron las llaves del firmamento.

Agua fría y agua helada.
Síncope (Ni remedio).

Parto de cisternas sin hierbasanta,
ni partera.

Orden electrificada:
          “No se acerque”,
          “Prohibido el paso”,
          “¡Cuidado con el rayo!”…

Muerte por arborismo vatiente.
Fronda de consagrada venganza.
Amperaje agreste. Sin resistencia.

Era un nuevo Prometeo.
Desencadenado… igual de triste.

Mis pasos bajo la lluvia.
Mis ojos en tu aguacero.

Estuarios en caída por bancarrota:
          “de a diez, de a diez, de a diez
          el plástico para la lluvia,
          para que no se moje” (…)

Y yo digo que se moje hasta los dientes.

Hasta que la lluvia
se pierda en la humanidad mojada.

Luz de luminaria humedecida, rabiosa.
Poesía pura: “Estoy mojada”.

Cauces y ritmos multitudinarios
de una pasión enhiesta,
rubicunda,
banquetera,
confesando a pavimento raso,
trinitrotolueno:
          “La otra noche te esperé
          bajo la lluvia
          dos horas/mil horas,
          como un perro”.

Confieso. 
La sangre a dos vertientes.
A dos nudos ciegos.

Antes los aguaceros en marzo.

Antes eran míos, algunos,
pero los cambié, todos,
por una yavaros de desencanto.

Ahí mismo.

Y en El Ypiranga, los aguaceros:
          molinos de alegría,
          trapiches de tristuras…
ceremonia navajo
          de 4 días, 7 noches,
          y 3 almas humedecidas,

fractura de obturadores asmáticos,
cardíacos, ilíacos, errantes…
enamorados

…y te decía:
          “Tus mejillas amor mío,
          no son impermeables al llanto”.
…y no llorabas,
          sonreías.

Movimiento para trombas y acantilados.

Otra cosa es transcribir el temporal
con la oreja 
escurriendo papel pautado.

Y era como si la tara tarareada del océano
se echará toda
          sobre la mirada vacía de tus pupilas,
          sobre tus huesos tenaces,
          sobre la calidez de tu carne
hornilla y copa coñaquera
de tan floja… alegre.

Contenta.

Aquí, una «epogé» por modestia,
para no envanecerse
de las lámparas encendidas
a suspiros, a relámpagos,
a garzas blancas, a naufragios.

Luego irrumpe el entrecoro radiofónico:
          “Está diluviando
          en la Ciudad de México”.

¡Uuuuuuh!
Ardid de profeta vendido.
Locutor de antaño.
Agorero.

¿Para qué un segundo diluvio?
No sirve. ¿Qué caso tiene?
Es inútil, todo sobrevive.
Incluso nosotros:
          lo condenado.

Verbigracia: algunas escotillas murieron
por la línea del corner izquierdo
durante las primeras ofensivas,

          como Garrinchas y derviches,
          magos de un mundo desencantado,


pero luegoluego reencarnaron
en ventanas, tocadiscos y sinfonías
habitaciones navegantes
celdas, 
guijarros.

Sol menor. Puesta en La
Asonancia del zinc.
Sordera del corazón.

Guitarra a la Bribiesca.
Síncope de tierra mojada
e inundación.


¿Qué quieres ahora?
Relevo pa’Sinatra.  

Na’más así la lluvia.

Refriégate los ojos
          y echa de ver,
          un milagro,
no lo niegues eres un creyente,
un animal converso
          una evangelista.

El primer precepto de la fe:
          “No maldecirás al agua, a la llovizna,
          a la lluvia, ni al aguacero
          más grande del universo…”

Religiosamente
la Ciudad de México
          entabla su depravación
          y su castigo,

váse envenenada con su sangre 
          malograda,
          prohibida, 
          corazón devoto y sucio, 
humano. Demasiado.

De sobra. Amaneciendo.

La Ciudad de México,
sin falla, bajo la lluvia se vuelve
          torpe, 
          etérea, 
          tumescente,
          asesina, 
          matemática,
          linda
          suicida… 

amorosa.

De un blanco móvil,
de una seducción callada.

(…) Oberturaban las sinfonías del cielo
y en los paredones  de la Amnistía 
morían ángeles y demonios.


¡Qué bueno!



E.L.T.

martes, 12 de julio de 2011

Vitae (3): Inconsolable

Sueña. El sueño, pariente de la muerte, curará tu pena… alguna que pueda ser curada.

Son las cualidades absurdas y no los defectos encantadores lo que hacen de tu corazón, carroña.

Ese hueco que sientes es vértigo de una existencia estándar, de algo tan inconcluso como una sinfonía que se oye a una oreja y doblemente a solas.

Ese hueco es lo que perdiste en la orilla, dándote cuenta de que lo perdías mientras caías atraído por tu fatalidad que es algo bueno, algo malo, algo distinto, la única bombilla útil de todo tu pequeño departamento de sombras.

Pero no te preocupes: hablas con los gatos y charlas con los muertos, peleas con los dioses, tomas café, tienes tu maldad engendrada, tu aburrimiento del domingo, tu libreta absurda, tu hembra extranjera y tus diversiones caras.

En fin. Seguro emprenderás el éxodo hacia ninguna parte, y en el escándalo de tu propia sangre encontrarás que ya duermes y que tu pena no existe, pero que te resulta, inconsolable.



E.L.T.

jueves, 7 de julio de 2011

Extra (1): Un petirrojo cantaba, traicionando...

Un petirrojo cantaba, traicionando como es su costumbre a sus verdaderos sentimientos.
Sin darme cuenta me fui acordando de todo.

Y mientras iba y venía de esos fusilazos de dolor y felicidad, de vida y vacío, de dulce soledad compartida y otras veces estrella catastrófica, una pleamar de ramajes crecía en mí, crujiendo.

Luego se puso el tiempo obscuro, frío, lluvioso… ¡¡ah! pero el corazón contento!
Todo existe a dos sangres, como en un piano descompuesto.

Mi descendimiento pastoral no tiene finalidad de compostura, sólo azuzo los peligros de la calma. 

Una pesada neblina al ras de trinados estíos, confundía la sal de la tierra con una pequeña llovizna que sonreía, con toda la nostalgia de lo que cae en uno… lento muy lento, conteniendo gritos y llanto.

Quise pensar en la sabiduría de los días, en las ventanas que hay en el monte, en la existencia de un Dios sordo… pero fue imposible, la memoria puesta a trabajar ocupa todo el firmamento y 3 de los 4 corazones que mantengo a raya, como a tigres inoportunos.

Para ese pordiosero momento, pródigo en verdad, ya comprendía lo que los árboles me decían… y no me decían nada, no tenían nada que decirme, simplemente estábamos allí para oír el canto del petirrojo, para amar y odiar lo mismo su gentileza que su perjurio, su vida perdida y su muerte que se resiste.

El viento dúctil, el aire aromado y la luz mojada agitaban las hojas de los árboles, y no tengo ninguna explicación clara para este pequeño instante en que todo parecía ocurrir tras un manto de sueño.

Saint Criminal de Tom Bagshaw

E.L.T.

martes, 5 de julio de 2011

Capricho (11): Coloqué el amor en...

Coloqué el amor en mitad del camino. 
Porque tú eres el camino. 

Se hace útil dejar las cosas con esperanza y furia para que se internen en la respiración de los amantes y en las franjas ágiles de lo que se va y regresa.

El mar en tanto es una carretera unánime dispuesta de noche a ser puerto de angostura, y de costa a costa a pasar de contrabando… caricias.

Coloqué el amor en mitad del mar.  
Porque tú eras el mar, y el amor, y la barca donde iba el amor y la noche abierta, y esa furiosa sustancia que al arder moja, y al mojar, 
mata…
revive…
glorifica.


E.L.T.