martes, 19 de abril de 2011

Cine: The Ten Commandments y Cecil B. DeMille

Una de las más «grandes escenas» de The Ten Commandments de 1956, es la salida de Egipto, el principio del Éxodo. Frente a la cámara aparecerían entre 50 y 80 mil personas, lo que requirió una gran planificación. La noche anterior hicieron venir a los ciudadanos y elementos del ejército egipcio, en camiones desde El Cairo para ser caracterizados. También trajeron animales, desde camellos, mulas, caballos, hasta perros, y en general las mascotas de los extras.



La secuencia se iba a filmar durante todo un día en tres tomas: la primera en la mañana, la segunda a mediodía y la tercera por la tarde. Para ello, se montaron 3 cámaras: una a ras de suelo para el close–up, otra alejada para las tomas de plano medio que tenía como punto de referencia las esfinges, y la tercera en la cima de una colina como a medio kilómetro para el plano más amplio.

Empezó la escena. Todos comenzaron a pasar, hombres, mujeres niños, carretas, camellos, borregos, gansos... Se usaron rollos de 300 metros, los más largos para dar continuidad a la escena. Luego cortaron...



El director Cecil B. DeMille se dirigió al encargado de la cámara del close–up y le pregunto “¿Cómo salió?” Y éste le respondió “Sr. DeMille tome tal vez unos 50 pies... 100 pies máximo. Pero luego se cayó un camello delante de la cámara y no pude levantarlo. Tuvimos que cortar porque no estábamos tomando nada”. Y DeMille dijo: “Eso es muy malo”.

Luego le grito al tipo de la cámara del plano medio “¿Qué hay de ti, Tom?” Y le contesto: “Sr. DeMille es la primera vez que me pasa en la vida pero el asistente no ajusto los lentes y no tengo nada”. Y DeMille dijo: “Malo, eso es muy malo”.

Entonces tomo su micrófono y le grito al camarógrafo de la colina “¿Fred y tú?Y el tipo dijo: “¡Cuando gustes arrancamos CB!”...


ELT.