¿Quién ha encendido la lluvia,
que nadie puede pasar al otro lado
sin brazadas de cerrojo
y sin espanto?
Por otro lado,
mis pasos recorren y navegan...
no hay sendero en el mar
más amplio que el día
y sus puertas solares
acordes al vértigo,
excepto la noche...
y sus querencias lentas
de tormenta y naufragio,
estamos todos perdidos,
pero todos encontrados.
¿Quién ha encendido la lluvia
que los sentimientos rompen los diques,
y las emociones levantan aguaceros?
Regresará la lluvia
a ocupar sus márgenes aéreos,
a serpentear la destrucción,
a retoñar nuestra vida...
a bordear tus labios,
y a de(s)velar tu cuerpo.

Enrique López T.
Fotografía: "Rain4" (cc) megyarsh@hotmail.com


